top of page

CAMINO AL II INTERCLUB DE LIMALAMA: ILUSIÓN, ESFUERZO Y CORAZÓN.

Hay momentos en el año que se sienten diferentes. Momentos que no llegan de golpe, sino que se van construyendo poco a poco, entrenamiento a entrenamiento, día tras día. Para nosotros, ese momento tiene una fecha marcada en el calendario: el próximo 26 de abril, en Dosbarrios, donde se celebrará el II Interclub de Limalama.



Pero este evento no empieza ese día. Empieza mucho antes.


Empieza en cada tarde de entrenamiento en la que el cansancio aparece, pero nadie se rinde. En cada corrección repetida una y otra vez hasta que sale bien. En cada gesto de compañerismo, en cada palabra de ánimo cuando algo no sale como uno espera. Empieza en los pequeños detalles que, sin hacer ruido, construyen algo muy grande.


Nuestros alumnos —Alex, Sebastián, Martín, Marcos, Lorenzo, Javier, Aitor y Álvaro— son los protagonistas de esta historia. Cada uno con su forma de ser, con sus miedos, con sus fortalezas… pero todos con algo en común: el valor de intentarlo.


  • Alex, con su constancia silenciosa, demostrando que el trabajo diario siempre da sus frutos.

  • Sebastián, con esa energía que contagia a todos los que le rodean.

  • Martín, superándose en cada entrenamiento, creciendo paso a paso sin mirar atrás.

  • Marcos, firme y comprometido, dando siempre un poco más de lo que se le pide.

  • Lorenzo, aprendiendo a confiar en sí mismo y en todo lo que es capaz de hacer.

  • Javier, con esa mezcla de nervios e ilusión que solo tienen los que sienten de verdad lo que hacen.

  • Aitor, constante y valiente, enfrentándose a cada reto con determinación.

  • Álvaro, con esa actitud que demuestra que el verdadero triunfo está en no rendirse nunca.



Ellos no solo se están preparando para competir. Se están preparando para vivir algo que va mucho más allá de un resultado. Porque subirse a un tatami no es solo demostrar técnica; es enfrentarse a uno mismo, es gestionar los nervios, es dar un paso adelante cuando lo fácil sería quedarse atrás.


En cada entrenamiento hemos visto cómo crecen. No solo como deportistas, sino como personas. Hemos visto cómo se apoyan, cómo celebran los logros de sus compañeros como si fueran propios, cómo aprenden a levantarse después de un error. Y ahí es donde realmente está el valor de todo esto.


Pero si hay algo que merece un reconocimiento especial en este camino, es el papel de las familias. Padres, madres, hermanos y familiares que están siempre ahí, acompañando en silencio, haciendo posible cada entrenamiento, cada desplazamiento, cada esfuerzo. Ellos son ese apoyo invisible que sostiene cuando llegan los nervios, ese abrazo después de un día duro, esa palabra de ánimo cuando más se necesita.


Sin ellos, nada de esto sería igual. Este camino también es suyo. Este logro también les pertenece.


La ilusión que se respira ahora mismo es difícil de explicar con palabras. Está en cada mirada, en cada sonrisa nerviosa, en cada pregunta de “¿lo estaré haciendo bien?”. Y la respuesta siempre es la misma: sí, lo estáis haciendo bien, porque lo estáis dando todo.


El 26 de abril no será solo una competición. Será un reflejo de todo ese camino recorrido. Será el día en el que cada uno de ellos podrá decir: “he llegado hasta aquí, y lo he hecho con esfuerzo, con valentía y con corazón”.


Pase lo que pase, ya han ganado. Han ganado confianza, han ganado experiencia y han demostrado que son capaces de mucho más de lo que imaginaban.


Y lo más bonito de todo es que no estarán solos. Detrás de cada uno de ellos hay una escuela que cree, unas familias que empujan y un pueblo entero, Dosbarrios, que tiene la oportunidad de acompañarlos en un día tan especial.



Porque hay momentos que se recuerdan para siempre. Y este, sin duda, será uno de ellos.


 
 
 

Comentarios


Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

©2026 por Escuela Koa Limalama.

bottom of page